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He pasado fácilmente decenas de miles de horas jugando a videojuegos. He dedicado años y años a jugar a todo tipo de juegos: juegos de mesa, de estrategia, de disparos, de ritmo, de puzles, de rol, y muchos, muchos más.
Llegué a ser bastante bueno en algunos. En dos juegos en particular, League of Legends (un MOBA) y Teamfight Tactics (un juego de auto chess), estuve clasificado aproximadamente entre los percentiles 98 y 99. No me centré especialmente en ningún otro juego, pero conseguí situarme un poco por encima del percentil 50 en la mayoría de los que tenían algún tipo de sistema de clasificación competitiva.
No soy un campeón. Ni siquiera soy muy bueno: solo "decente". Pero he pasado mucho tiempo pensando en las lecciones que aprendí jugando y que he podido aplicar al resto de mi vida. Quizá sea una forma de consolarme. Tal vez esté intentando justificar tantas horas perdidas (¡y vaya si fueron muchas!).
jugar para ganar
Los juegos competitivos de suma cero te enseñan a ganar. Te enseñan a querer ganar.
Tener éxito en cualquier competición de suma cero significa tener que vencer a otros jugadores que quieren ganar tanto como tú. De hecho, muchos de ellos querrán ganar más que tú.
Los juegos son una forma de experimentar esta dinámica sin que haya demasiado en juego, enfrentándote a personas dispuestas a hacer casi cualquier cosa para ganar. Sobre todo en los torneos. Los torneos fijan formatos y establecen un conjunto estricto, claro (y normalmente conciso) de movimientos prohibidos. Todo lo demás está permitido.
En la vida, en cualquier ámbito extremadamente competitivo, puede haber más en juego (o al menos parecerlo). No ser admitido en un programa con un número limitado de plazas, no conseguir un puesto de trabajo o no captar la atención de alguien con quien te gustaría casarte son derrotas en las que hay muchísimo en juego.
Y la competencia es feroz. En muchas profesiones deseadas competirás con personas de talento de todo el mundo. Competidores de todas las economías desarrolladas querrán los mismos puestos en las principales empresas, y aspirantes desconocidos de lugares inesperados también superarán todo tipo de adversidades para imponerse.
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Los juegos pueden enseñarte si encajas en este entorno o no. No todo el mundo quiere ganar en juegos finitos y de suma cero. No todo el mundo debería querer jugar a estos juegos y ganarlos.
Pero muchas personas no tienen suficiente experiencia en estos entornos tan intensos, rodeadas de gente que quiere ganar de verdad. ¿Cómo ibas a descubrir que te gustaban estos entornos sin haberlos vivido en primera persona unas cuantas veces?
La competición adopta muchas formas, y las distintas comunidades y culturas de los juegos son una forma rápida de probar muchas de ellas.
qué hace a un campeón
David Sirlin (jugador de Street Fighter 2 de talla mundial) escribió un libro titulado Playing to Win. En él habla de la psicología de los mejores jugadores a partir de su propia experiencia y de su relación con otros jugadores de élite. Elaboró la siguiente lista de rasgos que parecen definir a los mejores jugadores:
- familiaridad con los torneos
- conocimiento profundo del juego
- amor por el juego
- fortaleza mental
- "mentalidad de crecimiento/tenacidad", no dejarse desanimar por las derrotas
- habilidad técnica
- adaptabilidad
- conocimiento de otros juegos del mismo género
- "yomi"
- "evaluación"
Por mi propia experiencia en los juegos competitivos, creo que algunas cualidades son más importantes que otras. Algunas también son más "entrenables" y se pueden aplicar a ámbitos ajenos a los juegos. Esas son las que quiero comentar.
- resistencia
- habilidad técnica
- "evaluación"
- "agudeza"
- "yomi"
resistencia
Llegar a la élite mundial es un esfuerzo a largo plazo. Nadie alcanza el éxito de la noche a la mañana en ámbitos muy competitivos, ni siquiera quienes tienen más talento innato.
Otras cualidades que podrían estar relacionadas con la resistencia serían: una alta tolerancia al dolor, un bajo neuroticismo, un alto grado de responsabilidad, un deseo intenso (codicia), una gran motivación.
La resistencia puede tener muchas fuentes. Algunas personas simplemente "están hechas de otra pasta".
En la vida, no creo que importe demasiado de dónde saques esa resistencia. Pero es un componente necesario para rendir a un nivel de talla mundial.
habilidad técnica
La ejecución es el foso defensivo. En una era de la información con miles de millones de personas, es difícil guardar secretos. Es probable que alguien descubra por su cuenta el mismo "secreto" que tú has encontrado. A menos que realmente tengas algún motivo para creer que puedes guardar tu secreto para siempre (quizá un foso literal, físico y geográfico), deberías sospechar que alguien descubrirá (o ya ha descubierto) lo que sabes.
Por tanto, la ejecución importa. Lo que define a muchas personas que rinden al máximo nivel mundial es que "ejecutan". Y, lo que es más importante, que son capaces de ejecutar de forma consistente, bajo mucho estrés o en posiciones desfavorables.
A tus competidores no les importa si tienes depresión, estás cansado, lesionado o eres mayor: quieren ganar tanto como tú.
Los ganadores se definen por su capacidad de ejecutar sean cuales sean las condiciones.
Por eso la resistencia y la práctica son fundamentales. Actuar tiene que convertirse en algo que haces por memoria muscular. Tienes que ser capaz de realizar con facilidad y de forma automática la secuencia de movimientos necesaria para ganar.
evaluación y agudeza
Sirlin describe la evaluación así:
la capacidad de juzgar el valor relativo de las distintas tácticas y estrategias del juego
A continuación explica que hay dos tipos de evaluación. Una consiste en comprender el juego en su conjunto (por ejemplo, la estrategia), y la otra, en comprender la situación concreta y las acciones óptimas que se pueden realizar en ella (por ejemplo, la táctica).
Un término más preciso para el segundo tipo de evaluación es "agudeza": en esencia, la capacidad de evaluar con mayor precisión y rapidez.
La evaluación consiste en entender el juego. La agudeza consiste en entender esta partida.
Por ejemplo, dedica un máximo de cinco segundos a pensar en esta pregunta: ¿quién está mejor en esta posición, las blancas o las negras? ¿Y por qué?

Es una pregunta trampa: ¡ninguno de los dos! La posición es de tablas.
Un gran maestro de ajedrez lo habría sabido en cuanto los fotones de esta imagen le llegaran a la retina.
La evaluación consiste en entender que esta posición en el tablero es de tablas. La agudeza consiste en saberlo en milisegundos.
Hace poco, Magnus Carlsen (conocido como el mejor ajedrecista de la historia) dijo que los formatos con controles de tiempo largos ya no sirven para determinar quiénes son los mejores jugadores. En un mundo con motores de ajedrez, cualquier niño con un talento razonable puede memorizar suficientes líneas de apertura y principios para llegar a la élite mundial. El ajedrez, debido a su larga historia y a los motores, se ha convertido en un "juego resuelto". Los formatos con controles de tiempo largos ya no ponen a prueba la capacidad de evaluación de la misma manera.
Quizá por eso Carlsen y otros grandes maestros se están decantando por formatos con controles de tiempo más cortos. La capacidad de evaluación se ha vuelto una habilidad común. Lo que hace a un campeón es la "agudeza": la capacidad de un jugador para comprender la posición del tablero en cuestión de segundos. (Carlsen también está impulsando la práctica competitiva y profesional de variantes del ajedrez, que llevan existiendo mucho menos tiempo. Hay menos motores capaces de jugar bien a estas variantes).
"yomi"
Es el kanji japonés para "lectura", como en "onyomi". En la jerga de la comunidad de juegos de lucha significa "leer la mente".
En los juegos entre adversarios, predecir los movimientos de tus oponentes te coloca, naturalmente, en una buena posición para ganar. En los juegos en los que no existe una "estrategia óptima" para empatar, o en los que la habilidad de ejecución puede determinar quién gana y quién pierde (por ejemplo, un tiempo de reacción más rápido), el "yomi" será un factor diferenciador.
Suele haber "respuestas perfectas" a cada movimiento que puede hacer un jugador. La jugada, considerada de forma aislada, puede ser subóptima. Pero también podría ser la jugada perfecta en esa situación concreta.
El yomi resulta especialmente visible como factor diferenciador en los juegos con información imperfecta (como el póquer). Los jugadores no deberían conocer las cartas que tienen los demás en la mano. Pero un jugador con un don para el yomi simplemente lo "sentirá": sabrá si sus cartas son mejores o no, o cómo reaccionarán los demás jugadores a sus movimientos.
En general, apostar todas tus fichas en el póquer es una mala estrategia. Esa sola jugada puede dejarte fuera de la partida. Pero los campeones de póquer saben cuándo todos los demás se retirarán (independientemente del valor de sus cartas).
en el mundo real
Se ha publicado mucho sobre psicología popular y sobre por qué la "tenacidad" es importante para tener éxito. También está claro que la ejecución técnica importa mucho en el mundo. Nadie quiere un mecánico de coches o un médico incompetente.
Lo que resulta menos evidente es cómo influyen en la vida la evaluación, la agudeza y el yomi. Mi argumento es que estos rasgos solo importan de verdad en el nivel más alto del juego.
En los videojuegos existe una dinámica por la que muchos jugadores pueden alcanzar aproximadamente el percentil 98 en las clasificaciones por habilidad a base de jugar durante mucho tiempo y desarrollar su capacidad de ejecución técnica. En diversos juegos de estrategia, de lucha y de otros géneros se da el fenómeno de los "one-trick ponies".
Estos jugadores se dedican a una sola estrategia y a un conjunto limitado de tácticas que esa estrategia les permite utilizar. Esto puede consistir en jugar siempre con un único personaje (algo popular en Japón, donde hay muchos formatos de torneo en los que te inscribes de antemano con un personaje y solo puedes jugar con él durante el torneo).
Fuera de los juegos, esto podría parecerse a la "crianza tigre". Algo habitual en las familias inmigrantes de Estados Unidos es animar a sus hijos a centrarse en trayectorias profesionales "seguras" y populares. Hacerse médico, abogado o ingeniero y centrarse en las estrategias para acceder a los mejores programas de formación. En cierto sentido, todos estos estudiantes son "one-trick ponies" de las STEM: adoptan una sola estrategia en la vida y optimizan dentro de ese conjunto de reglas.
Muchas personas consiguen muy buenos resultados en la vida con esta estrategia. Por eso sigue siendo habitual. Tener éxito con esta estrategia te garantiza un resultado en el percentil 90. Acabas alcanzando niveles educativos y de ingresos a los que la mayoría de la población mundial no tendrá acceso.
Pero es muy difícil llegar a la élite mundial haciendo esto. No conozco a muchas personas con resultados en el percentil 99 o superior que se hayan limitado a optimizar su ejecución técnica.
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La evaluación y la agudeza importan mucho cerca de la cima. Para lograr resultados en el percentil 99 o superior, debes entender "el juego" y entenderlo rápido.
Por ejemplo, la mayoría de los campos requieren especialización. Una cosa es querer ser abogado, médico o ingeniero, pero ¿qué tipo de abogado? ¿Qué tipo de médico? ¿Qué tipo de ingeniero?
Elegir ser ingeniero aeroespacial hace 20 años podría haber llevado a nuestro ingeniero a un puesto en Boeing o Raytheon, trabajando en proyectos que superaron su presupuesto y acabaron fracasando. Si, en cambio, hubiera elegido ser ingeniero de software, habría tenido buenas posibilidades de conseguir un puesto en cualquiera de los gigantes tecnológicos que conocemos hoy. Aquí importaba la capacidad de evaluación. ¿Entendía nuestro hipotético ingeniero el "juego de la ingeniería"?
O supongamos que DE VERDAD le apasionaba la ingeniería aeroespacial y quería trabajar en ella pasara lo que pasara. Cuando se fundó SpaceX en 2002, ¿le entusiasmaban sus perspectivas o ni siquiera se le ocurrió plantearse trabajar allí?
La evaluación consiste en juzgar el valor relativo de las decisiones que puedes tomar. Es habitual hablar de ello como "intuición" o "corazonadas", pero algunas personas toman mejores decisiones que otras de forma sistemática. Conviene entender cómo toman decisiones esas personas; cómo juzgan el valor relativo de sus decisiones. La capacidad de evaluación se puede enseñar.
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En cierto sentido, el yomi consiste en entender tus relaciones. ¿Las personas que te rodean son aliadas o enemigas? ¿Sabes qué van a hacer incluso antes de que ellas mismas lo sepan?
En las startups y las empresas, las primeras alianzas y contrataciones importan mucho. Es solo una conjetura mía, pero diría que muchas empresas podrían evitar el fracaso con solo elegir mejores candidatos para el puesto.
Quizá por eso algunos de los fondos de capital riesgo y de quienes conceden ayudas con más éxito dan prioridad a evaluar al candidato en lugar del proyecto. Puedes evaluar la habilidad técnica de alguien simplemente por su trayectoria. Cualquiera que haya completado un doctorado y publicado artículos, o un ingeniero de software que haya sacado adelante proyectos en una empresa tecnológica, tiene un nivel básico de competencia técnica. Pero ¿cómo puedes evaluar si un proyecto tendrá éxito o no? Sobre todo si varias personas se presentan con la misma idea.
Quienes aportan financiación tienen que evaluar esos "rasgos de personalidad", más difíciles de interpretar, de quien recibe los fondos. Tienen que comprender su motivación, hasta qué punto es responsable y qué hará realmente con el dinero que le den.
De todos los rasgos que hacen a un campeón, el yomi es el más difícil de enseñar. No estoy seguro de que se pueda enseñar en absoluto (Sirlin también lo menciona). Algunas personas parecen tener de verdad un sexto sentido para juzgar a los demás.
hipótesis de la completitud
La descripción más reveladora que he visto de esta idea es la de Samo Burja en su borrador de Great Founder Theory:
tener todas las piezas importantes que contribuyen a producir un efecto hace que ese efecto sea mucho, mucho mayor que cuando se tiene la mayoría de las piezas. Tener el 100 % de las piezas de un coche produce un efecto muy distinto al de tener el 90 % de las piezas.
Alexey Guzey también hace una observación muy acertada al respecto en su artículo titulado ¿Por qué solo hay un Elon Musk?
Alcanzar un nivel de talla mundial es poco frecuente y difícil. No porque sea difícil desarrollar por separado cada una de las habilidades o talentos necesarios para llegar a ese nivel, sino porque debes tenerlos todos.
Conozco a muchas personas que abandonan demasiado pronto. Yo mismo probablemente me he cerrado la puerta a rendir a un nivel "de talla mundial" en muchas cosas por abandonar demasiado pronto. Por eso la resistencia es una cualidad necesaria, pero no suficiente, para muchas personas que rinden al máximo nivel. Debes tener la fortaleza mental para soportar el castigo y el desequilibrio de una vida dedicada a rendir al máximo nivel mundial. Debes ser capaz de perseverar durante horas de práctica para desarrollar la habilidad técnica necesaria.
También debes tener buen criterio. Y, en ciertos contextos, debes tomar buenas decisiones rápido. Esto importa aún más en los niveles más altos, porque los errores de criterio pueden determinar el éxito o el fracaso de tu actuación (por ejemplo, en una negociación).
Y en los ámbitos más competitivos no eres el único jugador. Necesitas ser capaz de evaluar y predecir las acciones de otras personas o empresas. De lo contrario, simplemente te superarán.
ganar en la vida
Hay al menos dos tipos de juegos. A uno podríamos llamarlo finito; al otro, infinito. Un juego finito se juega con el propósito de ganar; un juego infinito, con el propósito de seguir jugando. – James P. Carse
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Muchos objetivos habituales tienen la siguiente estructura:
1. Un juego finito y difícil, seguido de
2. Un juego infinito y más fácil.
Encontrar a la persona adecuada y casarte con ella es mucho más difícil que seguir casado con la persona adecuada, por ejemplo. – @hiAndrewQuinn en X
Muchas situaciones se pueden plantear como juegos "competitivos, de suma cero". Solo que las "reglas" de la vida están definidas de forma menos estricta. La mayoría de las cosas de la vida llevan consigo una carga cultural y unas normas, cosas que todo el mundo hace por "convención", sean óptimas o no.
Jugar para ganar significa exactamente eso. Significa desprenderse de las normas y convenciones, y hacer lo que haga falta para alcanzar tu objetivo. Quienes ganan entienden que, siempre que algo sea legal y moral, está bien hacerlo. No les preocupa parecer ridículos o raros.
La forma en que haces una cosa es la forma en que lo haces todo. La forma en que ganas en los juegos es la forma en que ganas en la vida.
